14 de junio de 2016

Gente que enamora. Pensares, quereres y otros placeres.




                                                                             
La poesía del mar
By Terehache

Terehache posee una belleza serena que recuerda a un lago profundo en medio del bosque cuando no sopla el viento, y esa primera impresión se prolonga en sus modales: es incapaz de levantar la voz, como si en la programación de sus genes no existiese tal disposición. 


Alta, espigada, con un pelo precioso, y sencilla en el atuendo, lo primero que nos llama la atención en cuanto la tenemos delante, aparte de lo ya mencionado, es su gusto por los complementos coloridos. Gafas, pendientes, gomas, y pinzas para el pelo: rojos, amarillos, azules..., eso sí, siempre conjuntados.

Adora los cuadernos, y los bolígrafos, y los lapiceros..., y todo aquel artefacto que le sirva para plasmar sus Pensares, quereres y otros placeres.

Terehache es poetisa.
«Tengo la costumbre de llenar papeles con sentimientos y meterlos en un cajón».

Tener cerca a una persona que habla con las musas de tú a tú, que se codea con el alma humana, con la naturaleza, o con el aroma del café, es una experiencia fascinante.
«...Y el aroma del café de la mañana me devuelve a lo que soy después de haber soñado».

                                                    
Poesía con leche y azúcar



Así acaba el poema que recibí, vía whatsapp, mientras estaba en una sala de espera en el Hospital General. Me pregunté entonces cómo era posible que alguien pudiese, con esa sencillez, escoger las palabras precisas, como si en conjunto formasen un ensalmo, para despertar la conciencia de lo que había sentido aquella misma mañana y todas las mañanas de mi vida.

Leer lo que Terehache escribe es hacer una pausa en el camino para contemplar la grandeza de lo que nos rodea, pero también es un viaje hacia dentro, un sondeo de emociones. Su poesía nos hace a todos un poco más conscientes porque nos obliga a SENTIR.

                                                    
La luz que inspira



He querido dejar para el final de esta presentación la faceta solidaria de nuestra protagonista, porque creo que merece una mención especial: Terehache participó en una asociación de voluntariado durante diez años. Manifiesta que fue una experiencia que le reportó grandes satisfacciones y conocimientos.

La persona que ahora conocemos se forjó poco a poco. Unos años antes de Terehache...

Teresa Herránz Romero fue la menor de seis hermanos. Aprendió a valerse por sí misma muy temprano, a los quince años ya había empezado a trabajar. Sin embargo, siempre tuvo en mente su verdadera vocación, así que en cuanto pudo, retomó sus estudios en la rama sanitaria.

Se define a sí misma como madre, perseverante y aprendiz. Estas tres palabras, ricas en significados, podrían multiplicarse de manera exponencial si las analizamos. De madre: familiar, cariñosa, entregada, generosa... De perseverante: curiosa, colaboradora, estudiosa... De aprendiz: humilde, inquieta...

                                                    
Manos que protegen



Terehache ha querido compartir con nosotros una historia de amor fresca y original, que nos enseña cómo los pasos que vamos dando siempre nos conducen a nuestro destino.
Disfrutemos juntos de sus recuerdos.

Con su título debajo del brazo, Teresa Herránz Romero fue destinada, para hacer las prácticas, a un lugar cuyo nombre, si no se conoce el centro, y para una novata como era ella entonces, hacía temblar solo con escucharlo: EL PSIQUIÁTRICO.

Y llegó la primera mañana. Joven, inexperta y asustada, nada más incorporarse recibió la orden de presentarse en el "baño geriátrico". Le pusieron en las manos un mandil, unas botas de agua, y le indicaron que tenía que hacer todo lo que le mandase un hombre con barbas negras, serio, con un vozarrón que hacía temblar las paredes y antipático; al menos esa impresión causó en ella.

Convencida de su mala suerte, siguió  Fernando, que así se llamaba aquel compañero, hasta el baño geriátrico.
La mañana transcurrió rápida. Había mucho trabajo, y Tere se concentró en hacerlo lo mejor posible.
Fernando apenas le dirigió la palabra, excepto para darle las instrucciones precisas y recalcarle la importancia de hacer bien el trabajo, así como advertirle de las consecuencias de hacerlo mal.

Tere miraba sorprendida cómo cambiaba la  actitud del muchacho con cada persona, se adaptaba con facilidad a cada una y se mostraba cariñoso, correcto, amable y respetuoso en el trato.

Cuando por fin acabaron la tarea, Fernando le dijo:
-No has estado mal, pero tienes que ser un poco más amable con las personas que cuidas.
Sorprendida por ese toque de atención, Tere replicó: 
-¿Para qué?, si la mitad ni hablan...
Fernando, sin perder la compostura, muy serio, le respondió:
-No hablan, pero oyen, ven, y ni tú, ni nadie, puede saber lo que sienten...
Tere se apresuró a cerrar la boca después de aquella colleja verbal, bien dada, pero colleja al fin y al cabo.

A partir de ese instante, pensó que tenía mucho que aprender de personas como aquel profesional y que, a fin de cuentas, la experiencia con "el borde" no había sido tan mala.

Cuando abandonaron los aseos, observó cómo su instructor peinaba y perfumaba a una señora. Una vez que estuvo lista, le dijo:
-Dame un beso, maja.
«Yo quiero uno de estos para mí, aunque sea algo antipático», formuló el deseo para sí misma Tere. 
Fue la primera y última vez que trabajó con él en lo que duró el período de prácticas, pues le destinaron a otro módulo.

                                                   
Rojo sobre blanco



No volvieron a verse hasta que...
A Tere le ofrecieron un contrato para trabajar en un centro ubicado en un pueblo cercano a Segovia. El primer día estaba nerviosa cuando cruzo la puerta de su nuevo destino. ¿Y a quién se encontró? Pues nada más y nada menos que al borde de las barbas que estaba haciendo una suplencia de verano allí mismo.
En esta ocasión, muy a su pesar, solo trabajaron juntos unos días.

Fue la última vez que coincidieron en el terreno profesional, pero hoy en día comparten vida. 

                                                   
Corazón compartido


Tere y Fernando se casaron y formaron una familia.

A ambos, muchas gracias por compartir esta preciosa historia de amor. 

En este camino que hemos recorrido con nuestra protagonista de hoy, nació Terehache, nombre con el que firma su obra, una parte de la cual está dedicada al amor. Podemos imaginar en quién pensaba cuando escribió el siguiente poema.
Abrid los ojos de vuestro corazón y disfrutad de sus palabras.


                                                     
Amor en la palabra


♥ Quiero amarrarme 
         
 Sentir que estás es quererte
 sentir que te vas, desearte
 sentir que te pierdes, buscarte 
 Y, aunque quisiera, que no lo quiero
 no puedo dejar de amarte
 pues me das y me quitas a partes iguales. 
Y lo mismo que mi cielo
me regala lunas llenas
 me las bajas con caricias
 y a tu lado me condenas.
Por las noches, yo te sueño,
 por el día me imagino
que me rodea tu cuerpo
como el agua de un molino.
Y quiero amarrarme a ti
 como se amarra la hiedra,
 que se sujeta y depende
 de vivir junto a las piedras.

                                      By Terehache ♥

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29 comentarios:

  1. Qué decir de Terehache las que tenemos el placer y la inmensa suerte de conocerla....Terehache es una persona bella y una bella persona; ella posee una sensibilidad tan extraordinaria que queda patente en todas y cada una de las maravillosas poesías que escribe.Persona generosa donde las haya,Terehache es además muy trabajadora,curiosa,perseverante,responsable y muy profesional.Destaca su extraordinaria fuerza de voluntad y su autoexigencia, la misma que la hace conseguir todo lo que se propone ( ¡¡hasta se ligó al chico borde del trabajo!!).E
    s cierto que transmite esa serenidad de la que hablaba nuestra Arañita, la misma por cierto, que transmite su hija cuando te mira...de tal palo tal astilla....Amable y polivalente, lo mismo te arregla un enchufe como te compone una poesía.Es como digo yo nuestra McGiver...Me encantaría mi bienquista Terehache que tuvieras mucha suerte en la vida,y que pudieras publicar algún día todos tus maravillosos poemas..haciendo realidad tu sueño de ser una gran escritora ,aunque no lo digas, porque esa es otra de tus virtudes: humildad...En fín ...podría seguir pero es que se me va a notar demasiado que te quiero mucho.
    Un saludo
    P.D1También te lo deseo a tí Arañita
    P.D2.¡¡Fernando es otra gran persona!!!

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    1. Por cierto, con que bonita palabra me asocias Casiopea. "BIENQUISTA", Es estupendo sentirse bienquerida y vaya si me siento así!!!
      Bienquerida... bienllevá...me encantan las palabras!!!

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  2. Gracias porque con vuestras palabras haceis que este sea un mundo mejor y mas divertido. Que grandes sois! Artistaaassssss

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    1. Gracias a ti, por pasarte por la tela. Cada vez somos mas moscas,o mas elefantes, jajajaj

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    2. Hola,Terehache.
      Me dirijo a ti en primer lugar porque eres la anfitriona hoy.
      Te diré que he disfrutado mucho con tu historia. Los que escribimos inventamos amores buscando la originalidad, queremos asombrar al lector, buscamos paisajes maravillosos, ficciones interestelares, situaciones límite..., y nos olvidamos de lo que tenemos al lado. Afortunadamente, el tiempo y la experiencia nos demuestran que cuanto más conocido, más autentico es el resultado, y que si escribimos sobre ello, nuestra prosa será genuina y cautivará. Estas dos últimas palabras definen tu historia de amor, Tere.
      Ha sido una experiencia muy, muy, grata.
      El poema es una delicia, como todos los que escribes.
      Sigue el camino. Aunque a veces, como tú misma has comprobado hace un rato -no, no eres un robot-, el corazón se nos salga por la boca. Al final solo es un obstáculo más superado. El asceta siempre llega al final del camino.
      Enhorabuena.
      Gracias por compartir la experiencia.
      Un abrazo para Fernando.

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    3. Hola, Casiopea.
      Me sumo a tus deseos. Habrá que pedir algo al respecto la noche de San Juan.
      Me encanta que expreses lo que sientes por una amiga de esa forma tan apasionada. ¡Los amigos verdaderos, qué gran tesoro!, ¿verdad?
      Has conseguido que se me pusieran los pelos de punta. ¡Qué bien sienta decir lo que sale del corazón!
      Gracias por este comentario tan íntimo y precioso.
      Un beso.

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    4. Hola, Abril.
      Gracias.
      Las palabras, las de Tere, las tuyas, las de todos, pueden hacer del mundo un lugar mejor si están dichas con ese ánimo. Tú sabes que es cierto, y lo mejor de todo es que además de saberlo, lo practicas.
      Un beso.

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    5. Sí, ya es una tradición y las tradiciones no hay que perderlas!!...jjjj

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    6. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  3. Hola Terehache.
    Tu historia me ha gustado mucho. La poesía es preciosa,felicidades. Continúa así.
    Solo te ha faltado contar quién de los dos dio el primer paso o se declaró.
    Un saludo, y lo dicho, enhorabuena.

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    1. Hola Capricornio. Muchas gracias. Te diré que mas o menos le puse una prueba de fuego. No sé si eres de un pueblo, imagino que si, y si lo eres sabrás la importancia de las "matanzas" en el medio rural.
      Pues bien, pensé yo con esta cabecita...si le invito a la matanza y sobrevive al zafarrancho que se monta en mi casa, y después sigue viniendo, es prueba de que le intereso.
      Y así fue. Sobrevivió.

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    2. Ay Casiopea, mi casiopea, que cosas me dices. Este es uno de esos momentos que me pasan a menudo en que no se que decir.
      Yo siempre he opinado que una cosa es como te ves a ti misma y otra como te ven los demás. Se ve que las gafas de colores que dice la amiga araña, tienen otra perspectiva.
      Esta tarde mi corazón va "a su bola".
      Gracias, gracias siempre por abrirme una puerta que un día estuve a punto de cerrar.

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    3. Jijiji ahora las respuestas se me duplican. Si ya lo dice Araña, lo mio son las libretas y los bolis. Jajajajaja

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    4. Y noooooo, no soy un robot. Vale que a veces soy un poco fría, pero de metal, no soy.

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    5. Bueno, parece que los duendes que habitan en los ordenadores estén de fiesta en el mío, porque las respuestas están saliendo desordenadas. No pasa nada.
      La pregunta de Capricornio, seguro que la teníamos todos en mente. Lo que me ha sorprendido es la respuesta: ¿una matanza?, por Dios, no sé si decirte, Terehache, que eras original al escoger el escenario o que tenías muy mala uva. Jjjjj

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    6. ¿Mala uva??Pues ahora que lo dices...un poco si. Pobrecito mío, que mal lo pasó.

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  4. ¡¡¡Que historia la de Terehache!!!. Se nota que Terehache y Fernando estaban deestinados

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    1. Hola leo. Pues hasta el día de hoy el destino nos tiene juntos. Pero nunca debemos olvidar que el destino a veces se nos pone en contra. O es lo que nosotros creemos.

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    2. Hola, Leo.
      Opino lo mismo que tú. Ese primer encuentro que les permitió conocerse como profesionales, pero también como personas..., fue el destino, sin duda.

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  5. ¡Muy buena historia Terehache!A veces las apariencias engañan y la persona más seria y reservada puede ser la más cariñosa y atenta en las distancias cortas. Fernando,por lo que cuentas,además de ser un gran profesional,era un buen compañero al que querías tener cerca. Pero así somos las de pueblo,no hay nada mejor para saber si se van a quedar contigo que invitarles a una matanza familiar!!!Eso si que es una prueba.
    Respecto a ti,Tere,según leo por el blog,eres una gran persona a la que solo dedican palabras de cariño,y seguro que eso se plasma en tus poesías,así que mucho ánimo y si tu sueño es ser escritora a por ello que seguro que lo consigues.
    Buenas noches a todos.

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    1. Muchas gracias Dama. Algunas veces, sigo llamando borde a Fernando y muy serio me contesta:- Es que tengo que mantener mi reputación.
      Sigue haciendome reír como hace dieciseis años y eso es muy importante para mi.
      Y lo que dices sobre las palabras de cariño, no te lo creas todo, jjjjj,que exageran un poco (bastante).
      De todas maneras, el cariño, últimamente me sienta bien. De hecho me tomo una dosis todas las mañanas con el café que citaba nuestra Araña y ya no me hacen falta ni azúcar ni edulcorantes.
      Probadlo, de verdad!!

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    2. Hola, Dama.
      ¡Qué bonito lo que le dices en el párrafo final a Tere!
      Estoy de acuerdo contigo en que superar con éxito una matanza familiar es la demostración definitiva de que la relación va a funcionar. Por cierto, ¿os habéis fijado en lo mal que suena lo de matanza familiar?
      Gracias por el comentario.
      Un beso.

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    3. Terehache, de vez en cuando, por favor, invítanos a una tacita de ese café tan bueno...

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  6. Una historia preciosa,son una pareja que estaba destinada a estar juntos no tengo ninguna duda.Leyendo la poesía te das cuenta del amor que desprende,el destino a acertado plenamente muy emocionante.Un saludo

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    1. Hola tocaya! Muchas gracias por tus palabras. Me alegro que te guste el poema, la verdad, es que a veces soy una mujer parca en palabras y la poesía me permite expresar mis sentimientos de una manera, que a lo mejor en persona no me atrevo.
      Yo siempre digo, que escribo por pura cobardía.

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    2. Hola TERES!!!
      Mi vida está llena de Teres.
      Tiene razón la primera Tere, el poema desprende amor..., y algo más. No sabría definirlo, pero estoy segura de que se trata de una parte más física, más apegada al cuerpo, vaya.
      No creo que Terehache sea cobarde, ¡no!, para nada. Creo que más bien se trata de todo de todo lo contrario: de fortaleza interior.
      A las dos, un beso.

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  7. Hola araña:muy bonita la historia.Nunca hay que quedarse con la primera impresion porque sino no descubririas lo que esa persona lleva dentro del corazon y lo que puede llegar a sorprenderte.Enorabuena y gracias TEREHACHE por compartirlo .TE QUIERO ARAÑA.

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  8. Hola Turquesa. Tienes razón, a veces no tenemos paciencia y descartamos cosas por no pararnos a pensar. Fijate si me hubiera quedado con esa primera impresión y no me hubiera dejado aconsejar por el, mi vida y mi trabajo hubieran dado un vuelco de 180°. Muchas gracias.

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  9. Hola, Turquesa.
    Pues sí, a veces nos equivocamos al juzgar a las personas por una primera impresión. Etiquetamos sin pensar y listo, mejor dicho, nos pasamos de listos... ¿Te imaginas que Terehache se hubiese quedado solo con la impresión de que Fernando era un borde (doy fe que no lo es), simplemente porque es una persona seria? Afortunadamente tuvo ojos para VER lo que tenía delante.
    Un beso.
    Gracias por estar tan cerca de la cajita de música que guardo dentro de mi pecho.

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