22 de noviembre de 2016

Aquelarre. Cuento para adultos


                                                                               
Ninfa


Hace no mucho decidí, creo que acertadamente, que en el blog se escuchasen otras voces además de la mía. Así ganamos todos, yo la primera porque tengo la oportunidad de aprender de otros escritores, y vosotros, lectores, porque podéis escuchar otros registros diferentes del mío. 

Me gusta recibir visitas en esta casa virtual, y la de hoy me complace especialmente por la afinidad que me une a la persona: el gusto por la literatura erótica. 

Esther García Guerra debutó de forma brillante en la obra titulada Olmedo Insólito, donde comparte su autoría con la de otros seis escritores.
De la citada contribución, hemos seleccionado el que la autora denomina, entre comillas, Cuento para adultos, cuyo título, que ya de por sí despierta la curiosidad del lector, es: Aquelarre.

Biografía de la autora
(Tomada de la presentación prologada que hace de ella JC Baruque Hernández)
Esther García Guerra, gallega de adopción, nació en Alcalá de Henares un dos de Junio de 1.9... Taitantos (como le gusta decir a ella). Hoy día ha cambiado las tierras de Cervantes por las de Lope y, aunque novel en estas lides literarias, ha desembarcado triunfante, airosa y satisfecha del logro alcanzado a nivel personal, y promete, doy fe de esa ofrenda, que no volverá a formar parte de otra tripulación con similares intenciones, aunque me temo que pueda errar en esa promesa.
Esperemos que estas últimas palabras que le dedica JC Baruque sean premonitorias. 

                                      Aquelarre
Era una noche de luna llena. Así empiezan muchos cuentos y leyendas.
Y eso es el relato, una leyenda que oí contar a un grupo de mujeres olmedanas mientras descansaban, junto a sus guadañas y hoces, sobre las piedras que servían de improvisados asientos.
Mujeres que formaban un corro al cobijo de una pequeña pineda, que se hacía isla en un mar de alfalfa, y que hablaban acaloradamente, aunque sin alzar la voz porque había «ropa tendida», de lo que una vez ocurrió en un pinar cercano llamado Pericote.
                                                                             
Misterio

Cuentan que en los tiempos, una moza del pueblo a la que llamaban María «la Corta» vivió una experiencia misteriosa e increíble en el citado pinar. No siendo una muchacha demasiado avispada debía soportar las burlas de las gentes del pueblo y subsistía gracias a pequeños trabajos de campo y limosnas de sus vecinos. Gustaba de estar sola y siempre andaba deambulando por los caminos.
 No había conocido varón y las comadres trataban, sin mucho éxito, de instruirla en las cosas de la vida, puesto que no tenía madre ni familia. Ella era feliz en sus pensamientos, en su mundo.
Un día, en uno de esos caminos, le sorprendió un aguacero y, apretando el paso, se refugió en el pinar de Pericote.
                                                                                   
Lluvia de misterio

 Acurrucada entre la tamuja y presa del cansancio por la carrera, se quedó dormida. Cuando abrió los ojos ya era  madrugada. Era una noche de luna llena. No tuvo miedo. Acostumbraba a estar sola por aquellos andurriales y, desde luego, no era la primera noche que pasaba al raso, se acomodó y se abrigó con el mantón, algo harapiento, que llevaba consigo. Tumbada sobre el improvisado lecho, se embelesó con la luna.
En el estado de duermevela que se encontraba, tardó en darse cuenta de que una paloma blanca bajó volando y fue a posarse sobre ella. Se despertó sobresaltada al sentir cómo las uñas del ave se clavaban en su pecho. Se alegró por la compañía y fue a acariciar al animal, pero, por alguna razón que no alcanzó a comprender, su mano no se movió.
Spirit
                                                                               
 Toda ella se quedó inmóvil. En un parpadeo, el pájaro se convirtió en un extraño ser cornamentado y con pezuñas de macho cabrío aunque de aspecto humano. Ella se horrorizó. Trató de escapar, pero su cuerpo no respondía a su voluntad. Una fuerza desconocida le impedía unir cuerpo y pensamiento. Él se acercó a su boca y la besó. En ese momento, María dejó de luchar. Dejándose llevar por una inesperada atracción, empezó a moverse mecida por los deseos de aquella fantástica criatura.

Desenvolviendo su manto quedó desnuda ante él.
                                                                             
Mía

Le observó. Carecía de ropaje alguno, aunque sí contaba con un espeso pelaje que dejaba ver sus atributos. La razón la abandonó cuando, con miedo y sin entender el porqué, tomó su miembro entre los dedos y comenzó a masajearlo, despacio, como si disfrutara cada movimiento oscilante. Arriba y abajo, arriba y abajo, superando el reparo, su mano iba asiendo cada vez con más firmeza aquel inmenso falo que endurecía por momentos. Evitaba mirarle a la cara, evitaba siquiera pensar, solo se dejaba llevar por aquel instante extraordinario y falto de cordura.
Sin darse cuenta, aumentó el ritmo y su mano izquierda se sumó a la ecuación. La lengua, envidiosa, trepó por las venas que latían con fuerza infernal. No pudo más. Con ansia se abalanzó sobre su compañero preparando el camino para ser tomada. Y así fue. Y así fue otra vez. Y otra... Galopaba sin rumbo en aquel corcel que carecía de riendas. En ese momento, el cabalgado se hizo jinete y tomó irremediablemente el control de la situación.
                                                                           
Pasión combinada

La sujetó firmemente y colocándole las manos a la espalda se sumieron en un profundo éxtasis que les llevó al Séptimo Cielo.
Amaneció, quedaba la Nada. María se incorporó y su memoria se volvió nula. Nunca supo qué pasó después, pero un sentimiento de paz invadió su ser. Armonía espiritual que permaneció en sus entrañas hasta que, una noche meses después, parió una hermosa niña a la luz de la luna llena.
Su historia perduró, durante años, por las calles de Olmedo. Los más longevos aún recuerdan haberla conocido aunque perdieran su rastro. Historia y leyenda que cuentan en corro una noche como la de hoy, noche de San Juan, en la que dos gatos negros aguardan su cena bajo las pavesas de las hogueras. 
                                                                         
Dos gatos negros

¿A quién te recuerda el ser cornamentado?
 ¿Te atreves a ponerle nombre?

Gracias, Esther García Guerra
Espero que te hayas sentido cómoda en La Araña Rosa. Por mi parte, solo me queda añadir que he disfrutado mucho leyéndote, y que espero que no sea esta la única vez que te pases por aquí.
Carmen 

18 comentarios:

  1. Buenos días arañita y gracias esther por este cuento corto pero intenso
    Y a tu pegunta arañita un ser cornamentado con pezuñas de cabra salido de una paloma blanca solo puede ser el argel caído
    De nombre. Tiene mil.

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    1. Buenas tardes, Set.
      No es mala teoría la que expones, me parece de lo más interesante.
      Yo más bien había imaginado al susodicho como un fauno lascivo y travieso, incluso estuve buscando fotos de esas criaturas para ilustrar la historia...
      Sí, me gusta lo del ángel caído.
      Muchas gracias por el comentario.
      Un abrazo.

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  2. Bueno, bueno, la verdad es que no se me ocurre ningún nombre que no conozcamos, lo que no conozco es ese pinar al que tendré que hacer alguna excursión a ver si se me ocurre algo

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    1. Buenos días, Anónimo.
      ¡Madre mía, no sé yo si me gustaría perderme en el pinar de Pericote y que apareciese un sujeto así!
      Mezclar la fantasía con la realidad de lugares conocidos es una buena idea. No creo que los olmedanos vuelvan a ver de la misma forma el paraje si leen este cuento.
      Gracias por el comentario.
      Un abrazo.

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  3. Enhorabuena Esther, me ha gustado mucho el relato.Es lo bueno de la lectura, que cada uno se imagina los personajes, el entorno y demás a su manera, a pesar de estar muy bien descrito (yo me declino tambièn más por un fauno).
    Ánimo Esther y si has encontrado un salvoconducto con la escritura ¡ SIGUE EN TU PROPÓSITO ! La perseverancia es la clave para el éxito.Bss y mucha suerte!!

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    1. Buenos días, Casiopea.
      Veo que también prefieres dejar a los demonios fuera de juego. Los faunos son personajes que se prestan mucho a este tipo de cuentos eróticos, pues suelen ser muy lujuriosos, aunque en esta historia, Esther nos da unas cuantas pistas y nos deja libertad para imaginar el resto, como tú bien dices.
      Buen consejo final. Con tu permiso, me lo aplico también.
      Gracias.
      Un abrazo.

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  4. Con etiqueta erotica me ha gustado mucho. Aún siebdo explicito lo has escrito de una manera elegante y lasciva....nada fácil. Mucho Arte manejando las palabras. Se nota q lo escribe una mujer....no quiero ofender a los hombres ....es mi opinión. Muchas gracias por el relato....a ver wi nos regalas mas....jejeje. Un ��

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    1. Hola, Maleva, bienvenida a La Araña Rosa.
      Estoy de acuerdo con todo lo que dices. La sensibilidad femenina se nota en cada renglón, bien pensadas y calibradas las expresiones para permanecer en "terreno erótico" y no caer en lo pornográfico (que también hubiese sido válido, por supuesto).
      Gracias por el comentario.
      Un abrazo.

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  5. Muchísimas gracias a tod@s por vuestros comentarios y por tomaros el tiempo de leer la historia de María. En todos los pueblos, en todos los lugares e incluso en todos nosotros hay una María que marca y define la delgada línea entre cordura y locura. Su historia no puede ser... ¿O sí?
    Un bosque llamado "Pinar de Pericote", sito en la Villa de Olmedo (Valladolid) es el lugar elegido por el destino para cruzar el camino de dos almas.
    Fauno, ángel caído, sátiro... Mil nombres, como dice Set, para un ser que, en definitiva, define otra delgada y subjetiva línea, la que sirve de frontera entre el bien y el mal.
    Gracias también por los ánimos, Casiopea y Maleva ;) Ciertamente, la escritura es una válvula de escape donde se pueden plasmar todas las ideas y pensamientos que, en ocasiones, nos saturan la cabeza pidiendo salir a borbotones. La literatura erótica, en concreto, esa literatura tabú o "de segunda" como es considerada en ocasiones, puede dar muchas satisfacciones a aquellos escritores/lectores de mente limpia y sanas intenciones. Intenciones de abrir la mente a experiencias y enseñanzas diferentes vividas por otros. El sexo forma parte de la vida, hasta tal punto, que es su sustento.
    Espero poder refinar esos "borbotones" y seguir aprendiendo de buenas personas como M°Carmen García Rodríguez Alonso A, que con su sabiduría van marcando una senda a seguir por este laberinto que es la vida.
    Esther García Guerra.

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    1. Gracias, Esther, por esta entrada en la que plasmas de forma clara el sentido de escribir erótica para lectores, según tus propias palabras: "...de mente limpia y sanas intenciones.
      Me gusta escribir, tanto que no puedo expresarlo con palabras, pero también leer a otros escritores,con esto quiero decir que tienes la puerta abierta, para cuando quieras o puedas participar con tus relatos esta casa que pretende ser plural ante todo.
      Gracias a ti.
      Un abrazo.

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  6. Pues si. Si no hubiera sido por que aparece un pinar de Olmedo y un mantón harapiento, mi cabeza se hubiera ido a un cuadro( creo que de Rubens) llamado "Ninfas y Sátiros".
    Apuesto por sátiro claramente. Pero el personaje de María desnuda, en un bosque,en la oscuridad de la noche...ninfa.
    Muchas gracias Esther, muy buen relato.
    Y esa delgada linea que nos describes entre la locura y la cordura, pues nada, una goma de borrar escondida en un bolsillo y borramos cuando se nos antoje que a veces no vendría mal.
    Gracias arañita!!! Que bien nos cuidas!!!

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    1. Hola, Atalaya.
      Os cuido como merecéis, y encantada de hacerlo. Yo también me siento cuidada, y por ello agradecida.
      Estuve buscando imágenes que representasen precisamente a esos seres, encontré una que le iba que ni pintada a la historia: un fauno y una ninfa en actitud cariñosa, pero no estaban claros los derechos de imagen, así que lo dejé correr; me hubiese gustado poder ilustrar este relato con ella, ya lo creo.
      Hace tiempo que llevo en mi mochila vital esa goma de borrar de la que hablas.
      Gracias por el comentario.
      Un abrazo.

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  7. Hola a todos!yo también me quedo con el fauno y la ninfa,seres tan diferentes de forma física,pero tan complementarios en el mundo mágico,y en este caso sexual,cada uno en su rol,el fauno un poco lascivo y la ninfa delicada pero que cae rendida por el deseo que despierta ese ser extraño en ella. No te preocupes por no poner la imagen araña,yo puedo imaginarla. Muchas gracias por el relato Esther,espero que sigas escribiendo y compartiendo con nosotros tus historias.
    Un beso.

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    1. Buenas tardes, Dama.
      Oh, el mundo mágico, el de la fantasía, ¡qué fértil es! Dan ganas de perderse en él, en Pericote o en cualquier otro lugar, que seres extraordinarios hay por todos los lados (incluso en una emisora de radio pueden esconderse traviesos). Pululan junto a las musas, pues con ellas conviven, y se manifiestan en nuestros sueños...
      Me complace saber que eres capaz de VER a través de las palabras, sin necesidad de imágenes.
      Estoy segura que Esther se pasará por aquí cada vez que el tiempo le de una tregua.
      Muchas gracias, Dama.
      Un abrazo.

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  8. Buenas noches!me ha gustado mucho el relato de Esther,hay que ver que juego dan las noches de luna llena y los bosques,a mi me parecen mágicos y dan lugar a recrear historias mágicas y un poco picaronas.Un abrazo

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    1. Buenas tardes, Tere.
      Sí, cierto, las lunes de luna y los bosques, juntos o separados, inspiran que no veas. Me preguntó por qué será... El misterio de algunos parajes, como ocurre por esta zona mía con el pinar de las Brujas, donde dice la leyenda que se reunían tres de ellas: una de Navas de Oro, otra de Coca, y la tercera de Nava de la Asunción, para hacer sus conjuros, pone en marcha algún mecanismo en nuestra mente y nos hace imaginar historias ¿imposibles?
      Gracias por el comentario.
      Un abrazo.

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  9. Buenas noches a todos.
    Felicidades a Esther por este relato.
    Yo diría que el ser que se la representa es el diablo que la seduce unas cuantas veces. María muy inocente pero bien que se lo paso en Pericote.
    Seguro que después de leer esto la gente va a ir por allí con la excusa de buscar niscalos.
    Un saludo.

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    1. Buenas tardes, Capricornio.
      Tengo que darte la razón, al parecer, María disfrutó mucho de este fructífero encuentro. Yo asocio ese repentino desvelar de su sexualidad con la naturaleza en la que se halla en ese momento, gran maestra que despierta instintos.
      Creo que a estas alturas todos sabemos que no habrá niscalos este año, pero el pinar está precioso igualmente, vale la pena un paseo, y dejarse sorprender por la noche haya luna llena o no.
      Gracias por el comentario.
      Un abrazo.

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