8 de noviembre de 2016

Gozar del relato erótico. Los personajes que habitan mis cuentos I

                                                     
Hojas erotizadas
Fuente: Pixabay


Poco después de publicar mi novela, Uñas de Gata, un lector me preguntó por una de las escenas concretas del libro. En ella, Rosa, la protagonista, se masturbaba en la bañera con un vibrador que se caracterizaba por su tamaño y semejanza con un pene negro.


Fue algo así como:
«Lo habrás probado, ¿no? Porque si no, ¿cómo sabes lo que se siente?»
Me quedé con ganas de responder que como escritora debo saber nadar en cualquier charco, aunque me gusten más unos que otros.
Pero me limite a la ambigüedad, que tampoco viene mal para dar que pensar a ese tipo de lectores curiosos que quieren ver una autobiografía donde solo hay una historia imaginada.
Respondí algo así como: 
«Los escritores nunca revelan sus secretos».
Después de esta introducción, que no es más que una anécdota divertida de las muchas que me ocurren últimamente, voy a confesar que cada vez me gusta escribir relato erótico, aunque al principio, cuando una de mis profesoras, Ana González Duque, me lo aconsejó, me dio un poco de vértigo, lo que podríamos llamar el miedo a ser juzgada. Afortunadamente, me atreví, y lo que años atrás ni me hubiese planteado, en el presente me pareció una buena idea. La Araña Rosa se puso en marcha sin titubeos. Era un blog de erótica, así que...

Hoy, voy a hablar de mis preferencias en cuanto a personajes, porque me gusta que sean especiales y, a ser posible, que no tengan un helicóptero en la azotea de su empresa. No tengo nada en contra de los tipos ricos, guapos, con personalidad..., ni mucho menos, solo que en los últimos años me ha dado empacho de tanto dueño de multinacional.
Soy más de personajes tan variopintos como: hombres lobo, trabajadores de la Seat, del Mercadona, dioses del Olimpo, abogados, músicos, escritores, sirenas..., y algún ricachón también, ¿por qué no? 

Voy a poner un ejemplo: si lees que una mujer se coloca delante de su amante a cuatro patas, desnuda, cubierta la espalda con una alfombra de piel de oveja sintética y balando, no me digas que no te quedas ojiplático y con una sonrisilla maliciosa en la cara.
La situación despierta curiosidad. Imaginar la escena es sencillo, incluso puede que la mente te traicione y acabes visualizando una oveja en vez de una mujer.

Por si te apetece conocer el desenlace, te invito a leer el relato completo AQUÍ. Se titula Cola de lagartija.


Demonio


Aplicando la ley de mi querido lector, cuyo enunciado viene a decir: "Antes de escribirlo, fijo que lo has probado", yo tendría que "saber balar". Al respecto, y en mi defensa, tengo que decir que:
-Confieso que sí tengo una alfombra de piel de oveja.
-Nunca me he cubierto la espalda con ella, mucho menos estando de rodillas.
-La situación que se narra en el relato es fruto de mi imaginación, al igual que el resto de las historias que escribo.
Volviendo al tema de la creación de los personajes, he sacado las siguientes conclusiones:
-Por muchas ganas que tengamos de entrar en materia cuando escribimos relato erótico (lo que se denomina por estos lares: «Entrar a matar»), no debemos olvidar que los protagonistas necesitan un escenario para moverse. Ejemplo: difícilmente vamos a imaginar el mejor "polvo del mundo" si antes no se ha creado una ambientación adecuada. Escenario, colores, olores, detalles concretos... No se necesitan seis hojas, con cuatro pinceladas basta.
-Los personajes tienen cara y cuerpo, temperamento, expresión, hablan de una forma determinada o, por el contrario, callan... Como lectora, quiero que me muestren el aspecto físico (y algo más) de los protagonistas. ¡Soy curiosa! Y, por pedir que no quede, a ser posible que tengan alguna característica que los haga únicos. Acompañar el texto con fotografías puede ser un recurso adecuado para conseguir esta finalidad. Yo lo utilizo en el blog para guiar la imaginación del lector y ahorrar algún reglón que necesito para después, ya que los post no deben ser excesivamente largos.
Personalmente, me ayuda mucho hilar estas cuestiones sencillas antes de empezar a escribir. Es uno de mis trucos infalibles. 

Aunque parezca lo contrario, no me molesta lo más mínimo que la gente que lee mis cuentos pregunte sobre estas cuestiones, sino todo lo contrario. Con una buena dosis de buen humor, todos acabamos riendo y pasando un buen rato.

Escribir este tipo de relato es un proceso complejo porque se expone sin miramientos (y si no es así, mal vamos) la parcela más íntima de nuestros personajes. No hay censura posible. Y, como me aconsejó una de mis maestras, o te pones o no te pones. Con esto quiero decir que si tememos a las palabras propias que mejor describen la situación, porque nuestros miedos consigan imponerse al interés de la historia, tendremos un resultado descafeinado, sin chispa, sin ningún atractivo que lo caracterice. Sin marca personal. 

Para terminar, decir que continúo aprendiendo, formándome y, sobre todo, disfrutando de lo que hago.
                                                    
                                                  

                                                    

               ¿Has leído la escena de la bañera?

Por favor, échame una mano y dime qué tipo de personajes te gustan. 
¡Gracias! 






6 comentarios:

  1. Buenas noches araña!
    He leído la escena de la bañera y me encanta,aunque yo me quedo con la de la azotea.
    Me gustan todos los personajes que aparecen en los post,sobre todo los de las historias de hallowen me han parecido muy divertidos. A María también la he cogido cariño,pues nos ha acompañado en varios post contándonos su historia. Pero si me tengo que quedar con alguno,me quedo con Francisco,(de la novela "uñas de gata"), creo que aparece en el momento oportuno y marca un antes y un después en la vida de Rosa. Además,en mi imaginación es un chico con el que me apetecería subir a una azotea,jajaja.
    Con esto quiero decir,que la imaginación es eso,y por ello es tan emocionante,porque podemos trasladarnos a sitios en los que nunca hemos estado,hacer o utilizar todos los objetos que queramos...en una palabra,fantasear.
    Así que me parece una respuesta correcta,y espero que no reveles tus secretos pero que sigas escribiendo,que estoy esperando la segunda parte del libro.
    Un saludo.

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    1. Buenas tardes, Dama.
      Me alegra mucho que te haya gustado Francisco, el chico tiene casi un club de fans. Miramos las azoteas con otros ojos desde que supimos que le gustaban y pasaba en ellas muy buenos ratos. Pero la intervención del muchacho no solo se limita a la parte erótica intensa del libro, como muy bien has observado, tiene una función más importante: desencadenar el cambio de Rosa.
      La segunda novela está en fase de revisión. Tu gloria será eterna, que así se titula, no tiene nada que ver con Uñas de Gata. Es una novela hermosa, o a mí me lo parece, pero el tema que trasciende a la historia es la muerte... En breve colgaré algún capítulo para que vayáis conociendo al protagonista, Alonso.
      Lo hemos pasado bien en Halloween. La fantasía y la erótica hacen buen equipo; no será la última vez que recurramos a ellas, de hecho, estoy preparando unas navidades entretenidas...
      Gracias por los ánimos que me das. Seguiré tecleando hasta que el cuerpo aguante y alguien me lea.
      Un gran abrazo.

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  2. Buenas noches!!!!a mi la escena de la azotea me encantó al igual que todo lo relacionado con él personaje de francisco, creo que es un acierto y un imprescindible en el libro sin él rosa seguiría siendo un poco reprimida y no habria disfrutado nunca de su sexualidad parece mentira que una persona en tan poco tiempo pueda darte tanto en todos los sentidos,x otra parte los relatos que escribes en el blog son muy entretenidos, mis preferidos son los de bichos raros e intrigantes que no sé sabe de que mundo son y suelen estar en lugares poco agradables como cementerios o bosques oscuros ,pero e de reconocer que la historia de María me caló bien hondo.Lo que si que tengo clarisimo es que me encanta todo lo que escribes sea lo que sea y espero que pronto pueda disfrutar de tú segundo libro, un beso

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    1. Buenas tardes, Tere.
      Efectivamente, Rosa aprende de Francisco. Es un maestro..., y no solo en el aspecto sexual, le enseña mucho más: a desinhibirse, a disfrutar del presente, a ser más auténtica. El chico es majo, la verdad. Y no, no solo me estoy refiriendo al físico.
      Los bichos raros, como tú dices, gustan a mucha gente. Me divierto mucho cuando escribo estas historias.
      La próxima entrega será la de María, solo faltan esta y otra más.
      He pensado que, al ser un personaje que ha despertado mucho interés, voy a hacer un ebook con toda la historia completa para que los lectores puedan descargarlo cuando quieran. Será una especie de regalo para agradecer vuestra constancia.
      Gracias por comentar.
      Un abrazo.

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  3. Buenas tardes a todos.
    A mi me han gustado todas las escenas de sexo de uñas de gata, la de la bañera,la azotea o la cama, todas.
    También las que escribes en los post. Aunque yo prefiero gente normal, no es que me disguste leer historias de fantasmas cachondeo pero prefiero a los trabajadores de la Seat y compañía.
    Un saludo.

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    1. Buenas tardes, Capricornio.
      Me parece estupendo que te hayan gustado todas las escenas.
      Aunque pueda parecer lo contrario, en este blog no hacemos propaganda a la Seat, jajajaj.
      Seguramente la mayoría de las personas opinen como tú: preferencia por los personajes con los que te puedas identificar, pero la fantasía también es beneficiosa. No me digas que no te has divertido dentro del laboratorio...
      Gracias por comentar.
      Un abrazo.

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