10 de enero de 2017

El sexo en la edad de piedra


                                                          
La idea perniciosa
     
 ¿Os habéis preguntado en alguna ocasión cómo practicaban el sexo nuestros ancestros hace miles de años? ¿En qué momento el acto sexual dejó de estar supeditado a la reproducción? ¿Cuáles eran las costumbres sexuales de los hombres que habitaban las cavernas?


Al parecer, estas cuestiones que creía tan difíciles de averiguar, o de interpretar, mediante los vestigios que han llegado a nuestros días en forma de cultura material, arte, etc, no lo debe se ser tanto, ya que al plantear estas dudas en mi círculo, alguien muy cercano me respondió con naturalidad que si quería saberlo solo tenía que ir al zoo para estudiar la conducta de los primates.  Añadió que, sobre todo en época de celo, me iba a quedar muy clarito qué había ocurrido entonces.

No voy a negar que aquello me pareció revelador, y bajo las premisas, casi infantiles, de que el hombre desciende, si no del mono, sí de algún primate evolucionado, de que estos animales a veces tienen reacciones muy humanas, además de la aportación del cine... ¿Quién no ha visto las distintas versiones sobre los orígenes de la humanidad?, he llegado a la conclusión de que no era tan mala idea lo de la visita al zoológico.
                                                                       

Sin embargo, a pesar de lo que acabo de decir, me puede la responsabilidad y me pongo a investigar...
Las fuentes, me refiero a los hallazgos arqueológicos: pinturas rupestres, tallas en piedra, hueso y otros materiales, han sido interpretadas por los estudiosos de la Prehistoria. Las conclusiones son coincidentes: la sexualidad se vivía de forma espontánea y despreocupada.


Convivencia

Nuestros antepasados reprodujeron en el arte escenas de la vida cotidiana junto a órganos sexuales, coitos y otras prácticas como la penetración anal o la zoofilia. Esto indica que veían el sexo con naturalidad; o sea que no se escondían para practicarlo.

De la representación de órganos sexuales femeninos, me quedo con el ejemplo que tenemos en El Camarín de las Vulvas, en la cueva de Tito Bustillo. Dejo enlace para aquellos que sientan curiosidad.

En nuestros días sería impensable, so pena que seamos un poco exhibicionistas o voyeurs, dedicarse a estas actividades, consideradas íntimas en nuestra cultura, con la puerta de la calle abierta y en medio del portal mientras los vecinos pasan por delante de nuestra vivienda. 

Mucho han cambiado las cosas en unas decenas de miles de años. Por ejemplo, en una de mis entretenidas e inspiradoras charlas con amigas, una de ellas comento que mientras que ahora un hombre, para conquistar a una mujer que le gusta le regalaría una joya, un viaje, unas entradas de cine..., en la Edad de Piedra, posiblemente, el guerrero se presentaría con un hígado de toro salvaje, o lo que por entonces cazasen, bien fresco y sangrante, para agasajar a la mujer de sus sueños con el fin de conseguir una cópula. Puede que no sea muy romántico la verdad (más bien nada), pero ¿quiénes somos nosotros para cuestionar las prioridades de nadie cuando está en juego la supervivencia?

El clima tampoco era tan benigno como ahora, los inviernos eran tan crudos que tenían que refugiarse en cuevas y taparse con pieles. Solían dormir todos juntos para darse calor; de nuevo mandaba la supervivencia. ¿Qué lugar quedaba entonces para la intimidad?

Hay una escena, entre las muchas encontradas, que muestra a una mujer a cuatro patas y detrás un hombre con el pene erecto; cerca de "los amantes", otro mira lo que ocurre. Tal vez este fuese el primer voyeur retratado, representante de una realidad común. 

Al respecto de la evolución de la sexualidad que nos muestran las imágenes estudiadas por los expertos, dice Cristina Sáez:
«Las imágenes más antiguas del Paleolítico tienen más que ver con la reproducción y los fenómenos fisiológicos asociados. Por ejemplo, en un grabado hallado en la cueva francesa se explica el proceso del parto. En él aparecen tres vulvas alineadas. De izquierda a derecha, la apertura cada vez es más dilatada y, en la última imagen, se observa la cabeza del niño saliendo. "Eso demuestra que esta gente tenía un conocimiento del proceso fisiológico del parto", indica el científico Marcos García, coautor del libro Sexo en Piedra (editorial Luzán 2015). Otro ejemplo lo encontramos en las estatuillas encontradas en las cuevas de Grimaldi, en Italia. Tienen entre 10 y 15 cm de altura y corresponden a tres mujeres: una tiene el vientre muy hinchado con la vulva abierta. La siguiente, tiene menos barriga y de la vulva aparece una cabeza que la figura agarra con las manos. Por último, la tercera estatuilla representa a una mujer con la vulva dilatada y el vientre fofo, como si acabara de parir.
Conforme avanza el Paleolítico, las imágenes cambian y comienzan a mostrar escenas en las que hombres y mujeres practican sexo por placer. "Son el primer Kamasutra", bromea García. Y en cierta manera, así es, puesto que se han hallado imágenes que representan posturas muy diversas del coito. Añade el investigador: "En una escena, un hombre coge la pierna a una mujer, para conseguir una penetración más intensa"».
En la cueva de La Marche (en Francia), se encontró un grabado que representaba a una figura femenina practicando un cunnilingus a otra. No ha sido este el único hallazgo que atestigua este tipo de relaciones entre nuestros antepasados. 
Esta claro que en lo que respecta a la sexualidad, poco hemos inventado.
La curiosidad
A propósito de los primeros juguetes sexuales, se han encontrado algunos objetos que podrían ser los antepasados de los actuales vibradores, Los bastones de mando con formas fálicas. 
En la cueva francesa de Gorge d´Enfer, se halló uno de asta de reno. En este caso se trata de un doble falo. La imagen es tan elocuente, que los expertos aseguran que posiblemente se utilizase para la penetración vaginal o el sexo anal.

En cuanto gustos estéticos, parece ser que se preferían las mujeres con pechos grandes y curvas muy pronunciadas. Se cree que debido a que estas características se consideraban idóneas para la maternidad.
                                                                               
Curvi
                       

La conclusión final es que durante su recorrido evolutivo, el hombre empezó a cultivar su sexualidad por que deseaba experimentar y compartir placer con sus semejantes; los más románticos podrían hablar de amor, de compromiso...,y yo añadiría: de aprendizaje.

¿Crees que aún nos queda algo por aprender en lo referente a la sexualidad?



Fuentes: Sexo en las cavernas (Cristina Sáez).
Sexo en piedra (El Norte de Castilla). Pixabay.                                                                                                    

15 comentarios:

  1. Nunca e estudiado la evolución de la sexualidad pero después de leer tu post te voy a contar una experiencia más no se si se puede calificar de exhibición porque aunque había gente no lo vio nadie o de sexo espontáneo y sobre todo despreocupado pero en Salamanca hay una avenida con una farola que lo más erotico que tenía hera una pareja abrazándose con fuerza, con tal fuerza que había que sujetarse y medir el largo del vestido para no ver que en cierta parte estaba poco sutilmente subido. Cada vez que paso cerca de esa farola inconscientemente sonrio, me libero y me despreocupo y a partir de ahora me sentire algo cavernicola pero siempre libre

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    1. Buenas tardes, Anónimo.
      Se me ocurre, leyendo esa experiencia, si acaso no estaremos regresando a nuestros orígenes, al menos algunos de nuestros congéneres. Me refiero a la conducta desinhibida de esa pareja, porque la verdad, una farola me parece un lugar muy incómodo para determinadas faenas, y por otro lado, si no estaba fundida, muy iluminado. En fin, pensemos que era una urgencia vital..., a fin de cuentas cada uno con su cuerpo hace lo que quiere. No me extraña nada que te sintiese cavernícola ante semejante "hazaña". Para que veamos que es cierto que la realidad supera la ficción.
      Buena ilustración comparativa entre pasado lejano y presente. Muchas gracias.
      Hasta pronto.
      Un abrazo.

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  2. Buenos días araña!
    El sexo en la prehistoria me parece un tema muy interesante. Siempre hemos estudiado esta parte de la historia encaminado a la evolución de la especie,pero no nos hemos centrado nunca en el sexo,únicamente en la práctica sexual para la reproducción.
    Respecto a tu pregunta,no se si nos queda algo por descubrir que no haya sido practicado por nuestros antepasados.
    Avanzando un poco cronológicamente,podemos ver en numerosas obras de arte,como la práctica sexual era algo normal,incluso hacían fiestas para ese fin. A modo de ejemplo,yo me quedo con el tríptico de El Bosco "el jardín de las delicias",en el que podemos observar como se juntan el paraíso,y la tierra en la que aparecen escenas de orgías y caos como algo natural,aunque la última parte del cuadro,donde se muestra algo parecido al infierno,me hace replantearme si empezaba a estar mal visto este comportamiento y en esa escena era donde había que terminar.
    Siguiendo con los cuadros,y referente al modelo ideal de la mujer,"las tres gracias" de Rubens lo representa perfectamente,asi que,quien sabe,lo mismo vuelve ese modelo de belleza a ponerse de moda.
    No me extiendo más,me ha encantado el post de esta semana.
    Un abrazo.

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    1. Buenas tardes, Dama.
      Es todo un placer leerte.
      El jardín de las delicias siempre me ha parecido una obra interesante, y transgresora también. Perderse entre sus recovecos, estudiarla al detalle, y sobre todo escuchar la interpretación que cada uno hace de esta maravilla..., es casi una adicción. No he tenido la suerte de ver el original, pero te aseguro que cada vez que aparece en algún libro o revista, me detengo en seco. Es impresionante. La idea que expones del infierno me parece lógica, no había pensado en ello, pero a partir de ahora veré esa parte con otros ojos.
      Sobre los ideales de belleza..., ¿cómo han cambiado los gustos estéticos desde Las tres gracias, verdad? Al respecto voy a posicionarme en el término medio, o mejor aún: en el IMC que nos corresponda para estar sanos.
      Gracias por esta intervención tan generosa.
      Un abrazo.

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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    1. No se como paso eso, jajaj este era mi comentario:

      Hola Carmen! Me pareció re interesante tu post, y me trajo a la memoria algunos libros que leí hace tiempo, quizá te interesen: La más bella historia del amor, de Dominique Simonnet y El contrato sexual, de Helen Fisher.
      El primero habla sobre la historia del sexo, el amor y el matrimonio, cada capítulo dedicado a una gran era de la historia de la humanidad, es muy interesante. El segundo explora las relaciones de pareja (fundamentalmente heterosexuales) desde edades muy antiguas, y plantea algunas teorías muy interesantes sobre la forma en que nos sentimos hoy, basándose en esas antiguas costumbres.
      Cuando yo leí esos libros quedé alucinada, y a día de hoy me acuerdo mucho de ellos cuando el tema sale a relucir. La historia de la sexualidad es algo que siempre ha estado un poco dejado de lado por nuestra cultura, pero yo encuentro el tema fascinante.
      Te mando un saludo!

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    2. Hola, Sofi. Bienvenida a la Araña Rosa.
      ¡Muchas gracias por estas recomendaciones!
      Leeré los dos, ya que pueden ser fuente de inspiración, y no solo para un post, sino que me pueden servir para documentarme en alguna novela. La experiencia de otros lectores resulta ser enriquecedora para nuestra "despensa de ideas".
      Agradezco el comentario.
      Feliz fin de semana.
      Un abrazo.

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  4. Muy interesante este post. La visita a las cuevas de Tito Bustillo la tengo pendiente, espero poder quitarme la espinita pronto.
    Besicos

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    1. Buenas tardes, Mary Asesora.
      Las cuevas, el entorno..., ¡Uf!, Ribadesella me encantó. Repetiré seguro.
      No solo hay vulvas..., ¡chsssss!
      Gracias por comentar.
      Buen fin de semana.
      Un abrazo.

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  5. Buenas noches!!!un post muy interesante,nunca me había parado a pensar sobre ese tema pero ahora que lo expones me viene a la cabeza unas cuantas pelis que e visto y que me imagino que no se aproxima mucho a lo que realmente sucedió en aquella época,en esos tiempos era todo muy físico e incluso animal.Como me alegro de estar en este tiempo xq eso de estar rodeada de tanta gente a la hora de intimar no me hace mucha gracia,como siempre nos ilustras con tus escritos muchas gracias

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    1. Hola, Tere.
      Efectivamente, en la Edad de Piedra todo era muy físico y animal, mandaba el instinto.
      Me he reído al leer la afirmación que haces de que prefieres vivir en la época actual. ¡Yo también, te lo aseguro!
      Muchas gracias por tu amabilidad.
      Un abrazo.

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  6. Buenas tardes a todos.
    Tengo entendido que en la edad de piedra el que mejor se lo pasaba era el jefe, los demás se conformarían con lo que les llegase.
    Mejor esta época, en todos los sentidos.
    Un saludo.

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    1. Buenas tardes, Antonio.
      Supongo que eso que dices no solo ocurrió en la Edad de Piedra, sino hasta mucho después. Los que mandaban eran los que tenían la sartén por el mango, por ejemplo, recordemos el derecho de pernada de los señores feudales.
      Por eso, sí, mejor vivir en esta época.
      Gracias por comentar.
      Un abrazo.

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  7. Creo que todavía nos queda mucho por aprender, en la antigüedad seguro que la mayor parte del día, se lo pasaban fornicando. Ya que no debían de ir a trabajar y tampoco tenían televisión, sobrándoles así tiempo para idear nuevas prácticas sexuales.

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    1. Buenos días, Leo.
      Interesante teoría, como todas las tuyas. No te falta razón, yo también creo que la televisión adormece la pasión en muchas ocasiones...
      Bueno, eso de que no tenían que trabajar..., la caza cansa mucho, creo :-)
      Gracias por comentar.
      Un abrazo.

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