11 de octubre de 2017

Palabras que acarician


                                                                           
Leer es sexi
Leer puede ser un acto de lo más sensual.

Te voy a proponer un juego. Para participar debes tener presente que estás en un blog de erótica, ¿vale?

Quiero que pienses en unos labios, un ombligo y un cuello. Recrea bien los detalles.
¿Ya?
Bien, pues ahora me toca adivinar, leer en tu mente. ¡Vamos allá!

Si no has perdido la perspectiva de que estás en La Araña Rosa, y después de haber contemplado un rato la foto de cabecera de este post, estoy convencida de que no has visualizado una boca masticando un bocadillo de calamares, sino una de labios rojos, o rosados, perfilados, jugosos y brillantes, que posiblemente hayas asociado con una persona que conoces muuuuuy bien.
                                                     
Tus labios
                                                     
Tampoco habrás imaginado un ombligo negruzco de recién nacido con la pinza de Barr aún colgando. Por muy hermosa que sea esta visión, ni siquiera has contemplado esa posibilidad. En su lugar habrás recreado, con todo detalle y en tres dimensiones, un vientre ligeramente musculado (o no), de piel suave que se hunde un poco en la antigua cicatriz que nos unió a nuestras madres: el ombligo.

Y ya no digamos el cuello. No he especificado qué tipo, pero seguro que has comprendido que no era el de un pollo, por muy ricos que estén guisaditos.

Dime, ¿he acertado?

Con todo este rollo, he querido demostrar que el contexto condiciona en parte la lectura, por un lado, y, por otro, que las palabras, si están escritas con un fin específico, pueden hacer vibrar al lector, me refiero a despertar sensaciones que vayan más allá de las puramente emocionales. Algo físico, muy físico, que produzca cambios en nuestro cuerpo, que lo active a la vez que se estimula nuestro cerebro.
                                                       
Ángel negro

 La fantasía en la literatura erótica es una delicia. ¿Ángel o demonio? ¿Juegas?

La literatura erótica es un género poco valorado en general, hecho este que me enfada, ya que la sexualidad es una de las motivaciones primarias en el ser humano. En alguna ocasión he reflexionado en el blog sobre lo mal que nos iba a pintar como especie si esto no fuese así.

Me ocurre que cuando leo una obra donde no transcienden los deseos sexuales de los personajes, como si estos estuviesen a salvo de la pasión instintiva que todos sentimos, me quedo un poco fría. El personaje ha perdido credibilidad; no pretendo llevar razón en esto, simplemente expongo mi opinión.

La literatura erótica nos muestra la parcela más íntima de los personajes; no solo lo que hacen, sino también lo que sienten y perciben a través de los sentidos. Recalco: muestra, no describe.
                                                                                                      
  
 Una portada sugerente es un elemento imprescindible en la obra de erótica.

Leo erótica porque me gusta, y la escribo por la misma razón. A veces me han preguntado que si lo que narro en mis relatos está basado en mi experiencia..., pues hombre, no pienso responder a esa cuestión si no es en presencia de mi abogado... Ni mu, chitón, punto en boca. Lo que sí puedo asegurar es que, si así fuese, acabaría muuuuuy cansada y no tendría tiempo de escribir en este blog ni en ninguna otra parte.

Como quiero convencerte para que te aficiones al género, te voy a dar unas cuantas razones para que te decidas:
-Sirve para explorar nuestras fantasías sexuales más secretas e inconfesables. O sea, que la lectura es un acto tan íntimo que nadie va a enterarse de lo que tienes entre  las manos, si tú no quieres, vaya.
-Bien escrita, la erótica puede despertar la imaginación y la pasión. Es inspiradora.
-Incluso puede que nos beneficiemos de algún aprendizaje ilusionante para compartir con nuestra pareja, amante, amigo...
-¿Y por qué no utilizar la lectura de algún pasaje sugerente como preliminar?
Las musas que inspiran a los autores del género suelen ser muy listas, y saben qué palabras susurrarles al oído para que al juntarse acaricien al lector.
                                                                                           
                          
 Esta es la prueba de que las musas que inspiran el género erótico tienen alas de fuego.

Las manos de los escritores del género tienen dedos mágicos que pulsan teclas en nuestro cerebro (el órgano sexual más potente, según algunos) y nos transportan a escenarios ajenos que a veces serán exóticos, otras comunes, pero siempre especiales por lo que desvelan del personaje: Lo que subyace bajo su piel. Lo que penetra por sus sentidos. Lo que le mueve a actuar. Instinto. Veneno para ingenuidades. Vértigo...

¡Deja que la literatura erótica te conquiste!. No te boicotees pensando que eso no es arte, porque te equivocarás. En la erótica prima la maestría de lo sugerido, de los velos que insinúan antes de caer. Disfrutarás con la plasticidad de una buena escena de cuerpos en movimiento y aprenderás a interpretar los sonidos del amor. ¿Qué más se puede pedir?
                                                     

 Una mirada inocente, a la par que pícara, puede despertar la pasión más salvaje.

Mis lecturas veraniegas:
Ardiendo, novela escrita por Mimmi Kass.
Instante. Autora: Patricia Marín.
El hombre fetichista. Mimmi Kass.

Aunque las tres novelas me han encantado, me quedo con la tercera, El hombre fetichista, porque ha sido una lectura estimulante, original y muuuuy adictiva.

¿Qué cualidades crees que debe tener una novela de este género?









12 comentarios:

  1. Para mi una novela erótica tiene que estar bien contada,con detalles pero sutil con un vocabulario que se entienda pero sin pasarse para que no sea vulgar y sobre todo que lo que cuente me transmita pasión,erotismo, sensualidad y ganas de seguir leyendo cosa que gracias a la araña no me faltan.un beso

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    1. Buenas tardes, Tere.
      Efectivamente, has utilizado las palabras clave para caracterizar una obra de erótica: pasión, que no falte; erotismo, la motivación per se; y el arte de lo sutil... o la forma de no contar explícitamente, sino mostrar mediante el movimiento o acciones de los actores de la escena.
      Gracias por comentar y por los ánimos que me das.
      Un beso.

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  2. En mi opinión,una novela erótica tiene que tener unos personajes que enganchen,que seduzcan y que te dejen con ganas de más.
    Estoy de acuerdo con Tere,no es en sí lo que se cuenta ( que también),sino como se cuenta;como nos hace vibrar y no poder dejar de leerlo.
    Por otra parte,creo que el post nos hace reflexionar sobre este género,aunque yo ya quedé prendada de los relatos eróticos al leer los primeros post de la araña.
    Por cierto,me encantan todas las imágenes que has seleccionado,son muy acertadas,jajaja.
    Un saludo.

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    1. Buenas tardes, Dama.
      Los personajes, claro que sí, tienen que ser interesantes, y no me refiero a que tengan un helicóptero en la terraza o sean altos ejecutivos, sino a que sean complejos: con luces y sombras. Es importante que nos podamos identificar con ellos, aunque no sea en todas sus facetas, sí en alguna.
      Las imágenes son estupendas. Presumo de que la mayor parte son de amigas que han accedido a posar para el blog; ya ves la suerte que tengo.
      Gracias por animarme con tus palabras.
      Un beso.

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  3. Coincido plenamente con Tere y Dama, para mí también debe estar bien narrada, con una TRAMA INTERESANTE ( el que se trate de literatura erótica no significa que no tenga que haber una buena historia que contar) , con personajes que enganchen y seduzcan , con un vocabulario elegante y sutil (no me gusta el lenguaje vulgar ni soez, para mí perdería cierto respeto la obra o incluso el autor o autora como escritor me refiero.Es mi opinión, lo siento).Creo que debe jugar mucho con la imaginación del lector, donde muchas veces es mejor contar sin llegar a decir, aunque que hay escenas tan bien narradas y descritas que reconozco que me gustan y a veces son necesarias ,y que efectivamente como decía Tere transmita sensualidad, deseo, pasión,...Y sobre todo me gusta una novela erótica que te haga reflexionar como me lo podría hacer cualquier otro libro, creo que no está reñido con cualquier otro género aunque efectivamente la literatura erótica esté menos valorada.
    Por cierto muy bonita la foto de entrada a este post, es muy sugerente la foto y la mujer.Bss Araña

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    1. Buenas tardes, Casiopea.
      A mí tampoco me gusta el lenguaje vulgar, aunque la pornografía también tiene su público. Un personaje tiene libertad para expresarse como guste el autor, pero creo que el narrador debe cuidar las formas; es mi opinión que, por supuesto, no tiene que coincidir con la de todo el mundo. Para evitar malos entendidos: respeto ambas opciones (erotismo y pornografía), aunque prefiero el erotismo "explícito".

      Te doy la razón, lo ideal es que la trama sea el marco para la erótica. Esos personajes sinceros que no pueden prescindir de su sexualidad para estar completos; la vida misma.
      La primera foto es una delicia. Queda genial en el blog, al igual que las demás, de hecho, creo que es un post que "entra por los ojos".
      ¡Gracias por comentar!
      Un beso.

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  4. Me viene una comparación entre la literatura erótica es a la literatura en general, lo que la " Zarzuela" en el mundo de la música: El género chico.
    Poco se puede añadir ya a todas las cualidades que han dicho Tere, Dama y Casiopea, muy acertadas a mi parecer.
    Lo que sí os recomiendo es un artículo de El País, que me parece estupendo. Se llama SIN EROTISMO, NO HAY LITERATURA. Se puede encontrar fácilmente. Es parte de una entrevista con Vargas Llosa.
    Muy buen post araña. Como siempre.

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    1. Buenas tardes, Atalaya.
      ¡Muuuuuchas gracias por la cita del maestro Vargas Llosa! Me dan ganas de hacerme un tatuaje con ella. Me dio un subidón cuando la leí. Estoy tan de acuerdo, que no tengo palabras para expresar hasta qué punto.
      Como siempre, aportas información interesante al tema tratado.
      Me alegro que te haya gustado el post.
      Un beso.

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  5. Buenas noches a todos.
    No tengo nada nuevo que añadir a lo que han dicho los demás, estoy de acuerdo con todo. Pero sigo insistiendo en que prefiero los relatos que escribes. ¿Para cuándo el siguiente? Espero que no tardes tanto como la última vez.
    Un saludo a todos.

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  6. Buenas tardes, Capricornio.
    El siguiente post será un relato que se publicará la tarde del 31 de este mes de octubre, para celebrar la noche de Halloween. El título, como primicia para ti: 1...,2...,3... ¡Desaparece!
    ¿Te parece bien?
    Gracias por comentar.
    Un saludo.

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  7. Cuando has comentado que pensemos en: unos labios, un cuello y un ombligo. Yo me he acordado de Mr. Potato, jejeje. Buen post Araña.

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  8. ¡Hola, Leo!
    Pues ahora que lo mencionas..., no me extraña nada que te hayas acordado de Mr. Potato. ¡Me parto! Aunque el muñecajo ese no rezumaba erotismo precisamente :-))))))

    ¡Qué bien que te haya gustado el post!

    Gracias por comentar y un abrazo enorme.

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