6 de marzo de 2018

¿Celos yo?

                                                    
Relación abierta
Imaginar no es pecado... ¿o sí?

Cuando pienso en la película Una proposición indecente, que estoy segura tú también has visto, no puedo evitar ponerme en la piel del protagonista masculino, David, que acepta que su mujer se acueste con un hombre maduro, y escandalosamente rico, a cambio de un millón de dolares... 

En principio se trata de una decisión pactada; David y Diona son adultos y tienen claras sus prioridades, o eso parece. Ambos habían mantenido relaciones sexuales con otras parejas antes de casarse, incluso son capaces de hablar de ello y reírse juntos de alguna que otra experiencia estrambótica. Entonces, ¿por qué cambia la perspectiva de David, cuando Diona se acuesta con el excéntrico caballero que encarna Robert Redfort, si la decisión estaba meditada  y "solo se trataba de sexo"?

A pesar de que la crítica no dejó en buen lugar a esta película, a mí me toco un poco la fibra hipotética al empatizar con David, mi personaje favorito en esta historia. 

David y Diona no tenían una relación de las llamadas "abiertas",  o sea, basada en la libertad de ambas partes para mantener relaciones sexuales con otras personas, sino que mantenían el acuerdo "tradicional" de fidelidad a partir del comienzo del vínculo, sin embargo decidieron que la transacción económica de sexo por dinero les convenía y pensaron que estaban a salvo de los celos. Juntos eran indestructibles.

Los celos son una respuesta emocional inherente al ser humano desde el principio de los tiempos. Según la RAE, y aplicado a este contexto, los celos son una sospecha, inquietud o recelo de que la persona amada haya mudado o mude su cariño, poniéndolo en otra. Podemos asegurar entonces que se trata de un sentimiento negativo.

Y ahora voy a ser mala y te voy a pedir que te pongas en el lugar de David. Sé que no es fácil, así que tendrás que esforzarte.

Tu pareja, porque así lo habéis decidido, va a pasar una noche con otra persona. Sabes que después habrá una compensación que te va a permitir vivir muy, pero que muy, bien... Total, solo van a ser unas horas. Se trata solo de sexo. Te quiere a ti y solo a ti, te lo ha dicho mil veces. Mañana, después del negocio, os podréis olvidar de todo y disfrutar del dinero que el otro ha ganado con el sudor de su... En fin, nada que no solucione una buena ducha... ¿O no?

¿Has recreado bien los detalles de tu "rival"? Piensa en el caso de David y Diona, el jugador maduro era nada más y nada menos que Robert Redfort, quien encima tenía una pasta de escándalo, lo que muchos mortales (ingenuos) vemos como la llave de la felicidad.

Puede que te dé lo mismo el físico del otro o/y su situación económica (enhorabuena entonces), pero algo me hace pensar que nuestras inseguridades, en este caso, pueden jugarnos una muy mala pasada. Sí, me refiero a eso de que las comparaciones son odiosas.

Los celos pueden atacarnos por los dos flancos: tal vez sintamos miedo de que la persona amada quiera sustituirnos por el amante ocasional, bien porque se enamore perdidamente durante la sesión maratoniana de sexo -habrá que amortizar la inversión-, me refiero a la química, al descubrimiento, la compatibilidad y el entendimiento por encima de las palabras. O puede que, simplemente, la experiencia sexual resulte meritoria de cantos de hazañas épicas, y ya se sabe la adicción al placer que tenemos los mortales.

Elige cuál de las dos formas afectaría más a tu autoestima. Y es que, cuando salen a relucir nuestras inseguridades, somos unos especialistas en el autoboicot.

¿Cómo te sientes en el papel del que se queda a esperar a que el otro regrese de cumplir con lo pactado? 
No sé tú, pero yo sentiría curiosidad...

Y la curiosidad, que en algunos campos es tan sana, sería un veneno tomado gota a gota. Puede que tú pudieses dejarlo estar y apechugar con las consecuencias de la decisión que tomaste; pasar página y disfrutar sin más. Sin embargo otras personas querríamos "saber".

¿Y en qué consiste el anhelo de conocer cada minuto al detalle? Pues me temo que, sencillamente, en saber si el otro es mejor (o hace algo mejor) que nosotros en algún aspecto.

Dicen que el tamaño no importa, pero ¿y si la tiene más grande? ¿Y si es corredor de fondo y aguanta y aguanta y aguanta...? Tal vez tenga un vientre plano de esos que lucen un ombligo chulísimo con piercing incluido... ¿Estará depilado completamente? ¿Su piel será más suave que la mía? ¿Tendrá conocimientos del Kamasutra? ¿Flexible? ¿Dinámico? ¿Dominante? ¿Usa juguetes sexuales?... Y así infinitamente.

Quisiera pensar que se trata de la competencia de la especie: solo los mejor dotados sobreviven y perpetúan sus genes... la filogénesis nos hace la puñeta, vaya. Sin embargo, algo me dice que no es más que una característica personal adornada con el arrepentimiento de las malas decisiones. Mejor no meterse en los charcos sin saber nadar cuando no se sabe la profundidad que tienen.

Conclusión: Si alguien te ofrece un millón de dolares (mejor de euros) por acostarte con tu pareja, ¡Piénsalo bien!

Dime, ¿estás de acuerdo conmigo? ¿Solo se trata de sexo? ¿Puede haber un antes y un después tras la ducha? 






  






10 comentarios:

  1. Buenos días. Yo también he visto esa película y me hizo pensar.
    Creo que el dinero no lo es todo. Una cosa es la necesidad y otra la de querer tener cosas materiales. Esa pareja eran jóvenes y podrían haber luchado por lo que querían pero se tenían prisa y se eligieron lo rápido. Así les fue. Robert R.fue listo y se llevó a la chica por si acaso el marido se arrepentía. Y eso es lo que pasó. Demasiado tarde ya. Y el problema para David fue que su pareja había disfrutado de la relación.
    Antes de dar ese paso hay que pensarlo muy bien. Yo no aceptaría ese trato. Buen post.
    Un saludo

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    1. Buenos días, Capricornio.
      Veo que también has visto la película y que te ha hecho reflexionar largo y tendido. Tienes razón, da la sensación de que los protagonistas otorgan demasiada importancia a todo aquello que el dinero puede comprar, aunque solo al principio. No estoy muy de acuerdo conque R.R., el amante maduro, fuese listo; opino que más bien era buen conocedor de la condición humana y sabía lo que podía pasar, por eso puso tierra por el medio. "Más sabe el diablo por viejo que por diablo", y en este personaje hay un poco de cada.
      Gracias por "mojarte" con esta opinión tan sincera..., y algo visceral también.
      Un abrazo.

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  2. Mira que tiene años la película y si cambiamos los actores por unos actuales no cambiaría la historia seguimos igual con un hombre como ese versus mujer quien no se sacrificaria por su pareja jajajjj

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    1. Buenos días, Anónimo.
      Robert R. es inigualable; no podría haber imaginado otro para ese papel. Estoy de acuerdo contigo, la historia no cambiaría aunque fuesen otros los actores, y se actualizasen las circunstancias, si el diablo que tienta a los ingenuos fuese el mismo. ¡Menudo sacrificio! :-))))))
      Gracias por comentar.
      ¡Un abrazo y feliz fin de semana!

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  3. Yo no aceptaría xq como dice capricornio las cosas materiales no te van a dar la felicidad que tú pretendes sin embargo las dudas que te puede crear el acuerdo y los problemas pueden ser mucho mayores y al final como se dice en mi pueblo quedarte sin escopeta y sin perro,y saber que mi pareja está disfrutando con otra persona aunque me den todo el dinero del mundo no me compensa.Me ha gustado reflexionar sobre este tema

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    1. Buenas tardes, Tere. Eso es que valoras mucho a la persona que tienes al lado ;-) Es complicado sí, para aceptar un pacto de ese tipo, la pareja tiene que estar muy segura de la decisión, y ser consecuentes después, claro. La verdad es que en la vida no todo es blanco o negro, y cada cual sabe por qué hace o deshace.
      A mí también me ha gustado volver a reflexionar sobre el tema. Tal vez hasta vuelva a ver la película...
      Gracias por comentar.
      Un beso.

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  4. Buenas noches araña!
    Yo creo que si que hay un antes y un después de esa ducha, ya sea para bien,(puede que tu pareja descubra que eres mucho mejor en la cama que el amante que ha pagado por acostarse con ella),o para mal (la otra opción es que la novedad le haya gustado y quiera romper con su monotonía), pero seguro que es una experiencia que no deja indiferente a nadie,asiq por si acaso es mejor no comprobarlo y quedarse con la duda por lo que pueda pasar. ¿Para que vamos a cambiar algo que tenemos y con lo que estamos bien por un millón de euros?Eso no es dinero para algo tan valioso,jajaja.
    Buen post,nos has hecho reflexionar sobre el tema.
    Un saludo

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    1. Buenas noches, Dama.
      ¡Vaya!, pues tienes razón, siempre nos ponemos en lo peor y pensamos que el otro lo ha hecho mejor..., las dichosas inseguridades que aparecen para hacer la puñeta a nuestra autoestima, peeeeero, claro, luego está la otra posibilidad que apuntas: ¡que el otro lo haga peor! ¡Jajajajaj!
      Opino como tú, los riesgos mejor controlados. Aventuras de otro tipo adaptadas a nuestro bolsillo, que una ya no está para emociones fuertes.
      ¿Qué voy a hacer yo con un millón de euros?, así, a voz de pronto, no se me ocurre nada....
      Gracias por comentar.
      Un beso.

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  5. Celos??? Pues supongo que sí pero sinceramente hay un dicho que dice que las penas con pan son menos pues eso, ante una situación como la de la película que están Jodidos pues sí lo haría y después de haber estado en los dos lados además sin remordimientos que somos muy hipócritas, de todas formas no nos vamos a ver en la situación que R.R. Ya va ser que no

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  6. Buenas tardes, Anónimo.
    A eso le llamo yo ser prácticos. Como suele ocurrir, el refrán que has escogido tiene una buena carga de verdad: las penas, con pan, son menos.
    Cada persona, o pareja como en este caso, es libre para hacer o deshacer. No debemos juzgar a nadie por las decisiones que tome, vaya eso por delante, pero los peores enemigos para juzgar las acciones que acometemos solemos ser nosotros mismos, a no ser que tengamos una autoestima bien conservada y las ideas muy, muy, claras, como a ti te ocurre.
    Yo creo que R.R. aún conserva buena parte de su atractivo. Y en esta peli, en concreto, es el contrapunto acertado del otro actor más joven.
    Gracias por comentar.
    ¡Un beso!

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